05 Mar Skrillex: El hombre que redefinió el bajo
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El 15 de enero de 2026, Sonny John Moore cumple 38 años. En su cumpleaños lanza sin previo aviso una EP. Tres temas. Casi ninguna batería. Ningún drop en el sentido clásico. El hombre que en 2011 arrasó al mundo con el bajo más agresivo de la historia de la música ahora hace música que susurra. Esta es la historia de Skrillex. Y es más salvaje que cualquiera de sus drops.
El chico punk de Los Ángeles
Antes de existir Skrillex, existía Sonny Moore. Un adolescente de Los Ángeles que, a los 16 años, se convirtió en vocalista principal de una banda de post-hardcore. Se llamaba From First to Last, y Moore gritaba hasta desgarrarse el alma. Con ella grabó dos álbumes: «Dear Diary, My Teen Angst Has a Bodycount» y «Heroine». Luego se marchó.
Lo que ocurrió después cambió la historia de la música. Moore se retiró, comenzó a producir música electrónica y en 2010 subió varios temas a MySpace. Bajo el nombre de Skrillex. La EP se titulaba «My Name Is Skrillex». Y con ella murió el cantante punk y nació el arquitecto del bajo.
Monstruos aterradores y tres Grammys en una sola noche
«Scary Monsters and Nice Sprites» llegó a finales de 2010. Un tema que lo cambió todo. Los bajos wobble eran tan agresivos, tan intransigentes, tan distintos a todo lo que antes había existido en la música electrónica que dividieron a toda una generación. Unos lo odiaban. Otros habían encontrado por fin el sonido que su cuerpo siempre había buscado.
En los Grammy 2012, Skrillex ganó tres premios en una sola noche: Mejor álbum de dance/electrónico, Mejor grabación dance y Mejor grabación remezclada. Al año siguiente repitió la hazaña. Ningún otro artista electrónico ha ganado jamás tantos Grammy. Nueve en total, el último en 2024 por la colaboración «Rumble» con Fred Again y Flowdan.

Fuentes: Grammy.com, Billboard
OWSLA y el imperio detrás
El 17 de agosto de 2011, Skrillex fundó su propio sello discográfico: OWSLA. El nombre procede de la novela de Richard Adams «La colina de los conejos» y designa la clase gobernante en una sociedad de conejos. No es casualidad. Skrillex quería un sello que dictara las reglas, no que las siguiera.
OWSLA se convirtió en el hogar de productores como Valentino Khan, What So Not, Getter y Hundred Waters. Luego llegó Jack Ü, el proyecto con Diplo. «Where Are Ü Now», con Justin Bieber, ganó un Grammy y demostró que Skrillex no solo dominaba el bajo, sino también el pop. Si así lo deseaba.
El momento más peligroso para un artista es aquel en que todos aman su sonido. Entonces debe destruirlo.
2025: La explosión
En abril de 2025, Skrillex publicó un álbum cuyo título lo decía todo: «F*CK U SKRILLEX YOU THINK UR ANDY WARHOL BUT UR NOT!!». 34 temas. Ningún estilo definido. Drum and bass junto a ambient, gabber junto a R&B. Una negativa rotunda a todo lo que se esperaba de él. Las plataformas de streaming ni siquiera sabían en qué categoría catalogarlo.
El álbum fue su último trabajo bajo el contrato con Atlantic Records. Y tuvo la sensación de una demolición controlada. Skrillex lanzó 34 temas para que nadie pudiera volver a decir qué es «su sonido». Misión cumplida.
Kora: El silencio tras la tormenta
Y entonces, el 15 de enero de 2026, la EP Kora. Tres temas. Colaboraciones con Siiickbrain, Varg2™ y Eurohead. Casi ninguna batería. Texturas en lugar de drops. Es lo opuesto a todo lo que Skrillex ha representado. Y precisamente por eso es tan importante.
Porque demuestra que Skrillex ha entendido algo que muchos productores nunca comprenden: tu sonido no pertenece a tus fans. Pertenece a ti. Y puedes quemarlo en cualquier momento para construir algo nuevo a partir de sus cenizas. Como en los mejores álbumes, no se trata de lo que quieren los demás. Se trata de lo que necesita el artista.
OWSLA: El sello que forjó una escena
El 17 de agosto de 2011, Skrillex fundó OWSLA, nombrado tras la casta guerrera de la novela de Richard Adams «La colina de los conejos». El sello se convirtió en el hogar de toda una generación de productores electrónicos. Zedd, Dillon Francis, Porter Robinson, What So Not, Flume publicaron sus primeros trabajos en OWSLA.
Lo que hizo especial al sello: no era un sello de dubstep. Era un sello Anything-Goes (todo vale). Trap, future bass, moombahton, electrónica experimental. La propia obsesión de Skrillex por los géneros se reflejó en la filosofía del sello. El único filtro: ¿Es bueno? ¿Es novedoso? Entonces, adelante.
OWSLA también se convirtió en un fenómeno cultural. Línea propia de ropa, eventos, una red que iba mucho más allá de la música. Para muchos productores que hoy llenan estadios, OWSLA fue su primer contrato. Su primer acuerdo de sincronización. Su primera actuación en un festival. Skrillex no solo construyó su propia carrera. Creó la infraestructura en la que otros pudieron florecer.
Jack Ü, «Where Are Ü Now» y el momento pop
En 2015, Skrillex hizo algo que nadie esperaba: grabó un álbum pop. Jack Ü, su proyecto con Diplo, publicó un álbum que fusionaba la música dance con el mainstream. El punto culminante: «Where Are Ü Now», con Justin Bieber. La canción ganó el Grammy a Mejor grabación dance y llevó la EDM a todas las listas de reproducción del planeta.
Esta canción tiene una historia. Bieber había grabado originalmente las voces como una balada lenta. Skrillex y Diplo tomaron el acapella, lo subieron de tono, le añadieron su característico bajo y transformaron una balada triste en un eufórico tema para clubes. El resultado suena como un accidente. Pero no lo fue. Fue la demostración perfecta de lo que Skrillex hace mejor: tomar material en bruto y convertirlo en algo que antes no existía.
Lo que Jack Ü también mostró: Skrillex nunca fue el típico fanático del dubstep que sus críticos querían ver. Siempre fue, desde el principio, un muestreador en el sentido más amplio. Alguien capaz de componer algo nuevo a partir de fuentes diversas. Post-hardcore, dubstep, pop, trap. El género da igual. Lo que cuenta es el instante.
2024-2026: El regreso silencioso
Tras el monstruo de 34 temas «F*CK U SKRILLEX…» (abril de 2025), todo se calmó. Sin gira, sin sencillos, sin ofensiva en redes sociales. En su lugar: actuaciones en clubes. Sets no anunciados en locales pequeños. Londres, Tokio, Berlín, Los Ángeles. Skrillex en un club con 500 personas es una experiencia distinta a Skrillex en un festival con 50.000.
Estas actuaciones en clubes indican hacia dónde va el camino. Lejos del stadium-EDM, de vuelta al underground. Lejos de los drops que hacen explotar el estadio, hacia los ritmos que hacen sudar el sótano. Comparte esta convicción con Peggy Gou y KAYTRANADA: los mejores momentos ocurren en espacios pequeños.
Su último Grammy (2024, «Rumble» con Fred Again.. y Flowdan) encaja perfectamente en este panorama. Una pista que combina UK garage, grime y música de bajo. Ningún intento de mainstream. Una pista underground que gana un Grammy. Esa es la versión ideal de la carrera de Skrillex: lo suficientemente grande como para ganar premios, lo suficientemente hambriento como para no buscarlos.
Skrillex no inventó el bajo. Pero lo catapultó al mainstream y ayudó a crear un género que ha influido a toda una generación de productores. Nueve Grammy, un sello propio, colaboraciones con los nombres más grandes de la música. Y aun así sigue siendo el tipo que, a las tres de la madrugada, toca en un sótano londinense como si no tuviera nada que perder. Ese es Skrillex. Incorruptible desde 2007.
Skrillex – Scary Monsters and Nice Sprites
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Skrillex ft. Sirah – Bangarang
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Jack Ü, Skrillex, Diplo ft. Justin Bieber – Where Are Ü Now
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Skrillex, Fred again.., Flowdan – Rumble
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Skrillex – Kora
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Q&A después del show
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¿Cuántos Grammy tiene Skrillex?
¿Qué es OWSLA?
¿Estuvo Skrillex realmente en una banda punk?
¿Qué es la EP Kora?
Fuente de imagen: Pexels / Ezequiel Da Silva
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